VACACIONES CON SORPRESA, 2007.
EL PRIMER AMOR.
Diciembre de 2006. Amistad casi noviazgo. Casi nada. Éramos pequeños aunque grandes de edad. Uno más inocente que el otro. En tan solo 3 meses termino. El primer llanto, el primer dolor al corazón.
Decido irme de vacaciones a una casa amiga, donde me despejaría y volvería de cero a casa… jajaja no sabía qué me esperaba en la ciudad feliz (Mar del Plata).
Llegue de noche, me fueron a buscar el que entonces era mi amigo. Me reencontré con gente que no veía desde hacía años. Al otro día, en pijama, desayuné con la familia pero a mi izquierda algo llamó mi atención. Una luz, el sol. Y gente extraña, pues yo en pijama. En fin, creo que para ese entonces, habiendo decidido irme sola de vacaciones por primera vez significaba que era, libre?… O qué solo era un pijama. No? Seguí con mi desayuno. Pero ese extraño fue recorriendo las paredes de la casa, solo oí su voz (la que me desoriento con su verdadera edad). Mi amigo parado en la puerta no dejaba ver hacia adentro, quizás para que no observe a quienes desayunábamos. Seguía siendo extraño.
Terminado mi desayuno, casi en sobremesa, volví a ver esa ventana, asomaba un rostro con los reflejos del sol. Y LITERALMENTE FUE COMO PELÍCULA jajajaja
No recuerdo que hice ese día, pero solo estuve una semana, donde fui al puerto, a la playa, y joder en la casa. La verdad yo sola estaba de vacas. Pero en una semana empezó a nacer algo. Muy tímido de su parte, aunque tenía más carrera que yo. Pero era muy mayor YO. Quizás eso lo saco de su lugar de confort. Pero no sabía que tenía una ternurita que salía al mundo para dejar de ser la niña y aprender de la vida.
Con el contar de los días hubo más charlas, más risas. Y cada vez me gustaba más. Sin saber que él era un niño para mi. Y a pesar de mi edad, yo era chica para mis 23. Pero allá crecí, viví, disfrute, aprendí, conocí mundos que hoy doy gracias haber conocido.
Para fines de esa semana ya pasaban cosas. O sea, 2 días antes jajajajaja y si, boliche, y solo en la parada del colectivo nos dimos el primer beso. Seguro recuerdo bien donde fue si vuelvo al lugar. Muy inocentes los dos, le dije: -que somos? Novios?… Reímos… no recuerdo más.
Ese mismo día al mediodía almorzamos todos juntos, la familia amiga, él y yo. Y a la playa con los pendejos. Como que allí fue más obvio que si, que esto no quedaba en nada. Esa misma noche viajaba a Buenos Aires. El jamás llegó a la terminal. Se quedó dormido. Lloré, creí que jamás lo volvería a ver.
Al día siguiente ya instalada en mi casa, les conté todo a mis padres jajaja estaba de novia (?) PONELE.
Me fui a dormir, el viaje solo sirvió para desahogarme, ya que tampoco respondió mis llamados a lo largo del viaje. Cuando mamá me despierta, me llamo porque al teléfono había un chico que decía ser mi amigo… SALTE DE LA CAMA. NO TENÍA AMIGOS, Y MENOS QUE LLAMEN A ESA HORA. El corazón se me salía del pecho… era él. Pidiendo perdón, se había quedado dormido. No escucho la alarma y su mamá no lo despertó.
Hablamos una semana entera. No sé cuánta plata gaste por cargar el abono del celular. No quería que pasara un solo día sin hablar con él. Hablamos mucho, y me contó muchas cosas que me tuvieron ALERTA a futuro.
No pude desarmar el bolso y al volver papá de sus vacaciones me fui yo. En busca de ese amor, en busca de esa felicidad que me hacía latir el corazón.
Mis papás estaban desesperados. Pero jamás me pasó nada y fue así que se vino un año de aventuras.
Al llegar me esperaban mi amigo y mi novio oficialmente. El primer día me acomodé, y las siguientes semanas solo fue buscar trabajo y trabajo. Salieron algunos que otros. En el medio, viviendo lo que jamás había vivido, AMOR. Que te cuiden, te protejan, te quieran tal y como eres (como pasaba en las novelas). Pasado un tiempo (creó un par de meses) me fui de la casa de mi amigo. No tenía plata para aportar y no me veían con buenos ojos. Por lo que una noche, en la llovía torrencialmente, me fui a instalar a otra casa. La de un amigo de mi novio. Creo aún era una niña... Pasó un tiempo para que consumamos nuestro amor. Momento que tampoco olvidaré. Fue en la playa del Torreón del Monje.
Antes de Semana Santa terminé viviendo en la casa de él. Junto a sus padres y su hermana. Recuerdo que siempre me cobijaron como una más. Pero laburo no salía y su padre me dijo que sería bueno volver a Buenos Aires y ver si realmente debería estar allí.
Así fue. Volví, y nada. Pasaron 2 semanas. Y me volví a la costa. Empecé un curso con el que saldría trabajo seguro. Estudiábamos juntos ese curso. Desde entonces supe que jamás debes estudiar ni trabajar con tu pareja. JAMÁS.
A mitad del año, llega mi cumpleaños, el cual festeje con mis padres en Buenos Aires. Y sume las vacaciones de invierno allí. A lo largo de esos días las cosas se volvieron raras. Sentía que no estaba todo bien. Volví. Pero mi presentimiento, muy presente siempre, me hizo saber que algo pasó. Para ellos, los jóvenes que me rodeaban era algo sin importancia pero para mi con ya 24 años era un puñal.
Después de ese mal trago la confianza ya no fue lo mismo, el sentimiento tampoco. Empecé a laburar en lugares donde si aceptaban sólo mayores de edad y conocí gente igual que yo y más grandes. Aprendí mucho y se me abrieron mucho los ojos, como también muchas puertas. Lo que hizo que cada vez me alejé más y más de mi amor marplatense. Nada de ello le gustaba obviamente. Era una persona muy controladora, obsesiva, manipuladora. Y además estaba enfermo (sin entrar en detalles). Muy enfermo.
Casi a la entrada de la primavera, surgieron cambios abismales en su entorno, en su comportamiento. Y se notaba. Yo disfrutaba de las nuevas compañías, las nuevas salidas. Me traslade a otra casa, sola. Y eso hizo que nos separemos mucho. Por mi lado estaba más tranquila y era obvio que por su lado también. Con mi edad comprendí que se había terminado... Aunque era todo para mi aún pero la relación se apagaba cada día más.
Luego de muchas charlas con amigas y gente que no lo era pero que sabían que mi lugar en la ciudad era por él, no por otro motivo, corte la relación. Le comunique que me iba para no volver. Medio mes me retuvo la ciudad y me largue.
Aquí habré hablado un poco más hasta que se terminó del todo el dialogo. Necesitaba cortarlo para no sufrir ni ver nada que me doliera.
Fue mi primer amor, salida al mundo, aprendizaje, y saber como manejarme en la calle, con quienes y como hacerlo.
Lo agradezco y lo recuerdo de la mejor manera.
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